- Análisis individual de tu caso.
- Integración de postura, síntomas, hábitos y estudios disponibles.
- Hoja de Ruta personalizada para recorrer los 15 días.
- Acceso completo y vitalicio al programa.
- Lo hacés por tu cuenta, sin seguimiento diario por WhatsApp.
Currículum
- 1 Section
- 15 Lessons
- 15 Days
- PAUSA DE CALIBRACIÓN RVA · 15 DÍASUn recorrido progresivo de 15 días. Cada lección incorpora un único componente nuevo y conserva lo aprendido anteriormente, avanzando desde la percepción corporal y la respiración hacia la atención, la contemplación y la práctica autónoma.15
- 1.1DÍA 1 · Postura, respiración y apoyos1 Minute
- 1.2DÍA 2 · Peso corporal y gravedad
- 1.3DÍA 3 · Movimiento respiratorio
- 1.4DÍA 4 · Contacto y temperatura
- 1.5DÍA 5 · Integración corporal
- 1.6DÍA 6 · Sonidos del entorno
- 1.7DÍA 7 · Cuerpo + sonidos
- 1.8DÍA 8 · Frente, nariz y mentón
- 1.9DÍA 9 · Observación de pensamientos
- 1.10DÍA 10 · Anclaje en el roce del aire
- 1.11DÍA 11 · Atención sostenida
- 1.12DÍA 12 · Volver al foco
- 1.13DÍA 13 · Sostén atencional
- 1.14DÍA 14 · Integración
- 1.15DÍA 15 · Autonomía
DÍA 1 · Postura, respiración y apoyos
DOCUMENTO 1 · PAUSA DE CALIBRACIÓN RVA
Día 1 · Construyendo la base
La primera práctica del recorrido de 15 días.
Objetivo del día
Hoy comenzamos a construir la base de toda la práctica.
Antes de entrenar la concentración, necesitamos desarrollar una referencia corporal estable.
Durante esta primera pausa aprenderás a utilizar la postura, los apoyos y la respiración como un punto de partida para organizar la atención.
No buscamos alcanzar un estado especial ni relajarte a la fuerza.
Buscamos comenzar a desarrollar una capacidad que iremos fortaleciendo durante los próximos quince días: observar con mayor claridad tu cuerpo y responder de manera más consciente a cómo te encontrás hoy.
¿Por qué hacemos esta práctica hoy?
¿Qué estamos entrenando?
Toda práctica comienza por el cuerpo.
Cuando aprendemos a percibir con mayor claridad los apoyos, la postura y la respiración, la atención dispone de referencias simples y concretas sobre las cuales organizarse.
Por eso hoy no intentaremos hacer una práctica compleja.
Construiremos una base sólida que permanecerá durante todo el programa.
¿Por qué puede ayudarte?
En momentos de estrés, ansiedad, preocupación o cansancio es frecuente que la atención quede atrapada en pensamientos, preocupaciones o automatismos.
Dirigir deliberadamente la atención hacia sensaciones corporales sencillas constituye una forma de entrenar la capacidad de volver al momento presente.
Además, diferentes investigaciones muestran que una respiración tranquila, cómoda y sin esfuerzo —especialmente cuando la exhalación tiende a ser ligeramente más prolongada— puede favorecer procesos fisiológicos asociados con una mejor autorregulación del sistema nervioso autónomo.
No buscamos producir un cambio inmediato.
Buscamos entrenar una capacidad que se fortalece con la repetición.
¿Cómo se relaciona con RVA?
Durante el Programa RVA trabajaste sobre el movimiento, la postura y la reorganización corporal.
Las Pausas de Calibración RVA no reemplazan ese trabajo.
Lo complementan.
Su propósito es desarrollar una mayor percepción de lo que ocurre en tu cuerpo mientras avanzás en el proceso de recuperación.
Cuanto mejor aprendas a registrar esos cambios, más fácil será reconocer tu evolución y sostenerla en el tiempo.
¿Qué agregaremos hoy?
Hoy incorporaremos solamente tres elementos:
- una postura estable;
- una respiración consciente
- la observación consciente de los apoyos del cuerpo.
Durante los próximos días iremos ampliando progresivamente esta práctica. Cada nuevo componente se apoyará sobre los anteriores. La práctica crecerá por acumulación, no por sustitución.
No busques hacerlo perfecto.
Buscá hacerlo.
La calidad de esta práctica no depende de obtener un resultado determinado, sino de construir el hábito de detenerte unos minutos cada día para calibrar tu estado.
Con el tiempo descubrirás que necesitás leer cada vez menos instrucciones.
Ese será uno de los primeros indicadores de que la práctica está comenzando a integrarse naturalmente.
¿Cómo llegás hoy?
Antes de comenzar, elegí la opción que mejor describa cómo te sentís en este momento.
🔴 Me siento activado.
una actividad mental intensa, ansiedad, preocupación o sensación de apuro.
🟡 Me siento apagado.
Cansancio, poca energía o dificultad para ponerme en marcha.
🟢 Me siento equilibrado.
Me siento con una sensación de estabilidad y buena disposición para practicar.
Al seleccionar una opción, se desplegará automáticamente la práctica correspondiente.
Antes de comenzar
No necesitás memorizar las instrucciones.
Simplemente leelas y realizalas paso a paso.
Con el paso de los días la práctica te resultará cada vez más familiar y probablemente necesites leer menos.
Si en algún momento sentís que cerrar los ojos favorece la atención, podés hacerlo.
Si preferís mantenerlos abiertos, también está bien.
Lo importante no es la posición de los ojos.
Lo importante es desarrollar una atención cada vez más estable sobre la experiencia de tu cuerpo.
Leé una etapa, realizala y recién después continuá con la siguiente.
Elegí tu ruta para comenzar:
Ruta 🔴 · Sistema Activado
Si hoy llegás con una actividad mental intensa, preocupación, ansiedad o sensación de apuro, esta variante busca ayudarte a recuperar una mayor sensación de estabilidad.
Objetivo específico de esta variante
Si hoy llegás con una actividad mental intensa, preocupación, ansiedad o sensación de apuro, esta variante busca ayudarte a recuperar una mayor sensación de estabilidad.
Comenzaremos ofreciéndole al cuerpo referencias físicas claras para que la atención deje de girar exclusivamente alrededor de los pensamientos y pueda volver, poco a poco, al momento presente.
Prepará tu postura
Antes de comenzar, prepará tu postura.
- Sentate de una forma cómoda y estable.
- Apoyá ambos pies completamente sobre el piso.
- Permití que la pelvis descanse sobre la silla sin hacer fuerza.
- Colocá la columna, junto con el cuello y la cabeza, en una línea vertical no forzada.
- Si necesitás apoyar la espalda, al menos evitá apoyar la cabeza.
- Apoyá las manos en tus muslos.
- Aflojá los hombros.
- Soltá la mandíbula sin apretar los dientes.
- Permití que la respiración suceda naturalmente.
Cuando sientas que encontraste una postura estable, continuá con la siguiente etapa.
Respiración de calibración
Ahora llevá toda tu atención a la respiración.
Realizá cuatro ciclos respiratorios de la siguiente forma
En cada respiración:
- Inhalá suavemente por la nariz.
- Si el conteo te resulta cómodo, dejá que la inhalación dure aproximadamente 3 tiempos.
- Exhalá lentamente por la boca, procurando que la salida del aire dure alrededor de 6 tiempos, dejando que el aire salga lentamente entre los labios, sin hacer esfuerzo.
No busques respirar perfecto.
Buscá que la exhalación sea tranquila, continua y sin esfuerzo.
Si preferís no contar, simplemente permití que la salida del aire sea un poco más larga que la entrada.
Cuando completes las cuatro respiraciones, continuá.
Atención de calibración
Sin modificar la postura ni la respiración, dirigí ahora la atención hacia tres referencias muy simples.
Observá:
- El contacto de ambos pies con el piso.
- El apoyo de la pelvis sobre la silla.
- El movimiento del aire entrando y saliendo durante la respiración.
No hace falta concentrarte con fuerza.
Cada vez que aparezca un pensamiento, simplemente reconocelo y volvé nuevamente a estas tres referencias.
Ese regreso forma parte del entrenamiento.
Permanecé así durante aproximadamente cinco respiraciones naturales, sin conteo.
Chequeo de calibración
Tomate unos segundos para observar cómo termina tu sistema en comparación con el momento en que comenzaste.
No intentes analizar el resultado.
Simplemente registrá tu estado actual.
¿Cómo terminás la práctica?
No siempre el progreso ocurre en línea recta.
Habrá días en los que la práctica resulte más sencilla y otros en los que parezca costar un poco más.
Eso también forma parte del aprendizaje.
Lo importante es la continuidad.
Cada Pausa de Calibración fortalece progresivamente tu capacidad para observarte, regularte y responder con mayor claridad a cómo se encuentra tu sistema en cada momento.
Preparación para el Día 2
La práctica de hoy no termina aquí.
Mañana volveremos a utilizar exactamente esta misma base.
No comenzarás desde cero.
Simplemente incorporaremos un nuevo componente sobre lo que ya construiste hoy.
Con el paso de los días, esta secuencia comenzará a resultarte familiar y cada vez necesitarás menos instrucciones para realizarla.
Mañana incorporaremos la percepción del peso del cuerpo y la acción de la gravedad, manteniendo exactamente la misma base que construiste hoy.
Ruta 🟡 · Sistema Apagado
Si hoy llegás con sensación de cansancio, poca energía o dificultad para ponerte en marcha, esta variante busca ayudarte a recuperar presencia y disponibilidad.
Objetivo específico de esta variante
Si hoy llegás con sensación de cansancio, poca energía o dificultad para ponerte en marcha, esta variante busca ayudarte a recuperar presencia y disponibilidad.
No intentaremos activarte de forma brusca.
Comenzaremos ofreciéndole al cuerpo una respiración un poco más amplia y referencias físicas claras que favorezcan una participación más activa de la atención.
Prepará tu postura
Antes de comenzar, prepará tu postura.
- Sentate de una forma cómoda y estable.
- Apoyá ambos pies completamente sobre el piso.
- Permití que la pelvis descanse naturalmente sobre la silla.
- Colocá la columna, junto con el cuello y la cabeza, en una línea vertical no forzada.
- Si necesitás apoyar la espalda, al menos evitá apoyar la cabeza.
- Apoyá las manos sobre los muslos.
- Dejá que la columna crezca suavemente hacia arriba, sin rigidez.
- Aflojá los hombros.
- Relajá la mandíbula sin hacer fuerza.
Cuando sientas que encontraste una postura estable, continuá con la siguiente etapa.
Respiración de calibración
Ahora dirigí tu atención hacia la respiración.
Realizarás cuatro ciclos respiratorios.
En cada respiración:
- Inhalá suavemente por la nariz, permitiendo que el aire entre un poco más amplio que lo habitual, sin esfuerzo.
- Sentí cómo el tórax y abdomen ganan un poco más de espacio durante la inspiración.
- Exhalá lentamente, dejando que el aire salga de forma completa, cómoda y sin empujarlo.
No busques respirar más fuerte.
Buscá recuperar amplitud y disponibilidad de una manera natural.
Cuando completes las cuatro respiraciones, continuá.
Atención de calibración
Sin modificar la postura ni la respiración, dirigí ahora la atención hacia tres referencias muy simples.
Observá:
- El contacto de ambos pies con el piso.
- La expansión suave del cuerpo durante la inhalación.
- El descenso natural del cuerpo durante la exhalación.
No intentes producir una sensación determinada.
Simplemente registrá cómo responde el cuerpo mientras respirás.
Permanecé así durante aproximadamente cinco respiraciones.
Si aparecen pensamientos, reconocelos y volvé nuevamente a estas tres referencias.
Ese regreso también forma parte del entrenamiento.
Chequeo de calibración
Tomate unos segundos para observar cómo termina tu sistema en comparación con el momento en que comenzaste.
No intentes analizar el resultado.
Simplemente registrá tu estado actual.
¿Cómo terminás la práctica?
No siempre el progreso ocurre en línea recta.
Habrá días en los que la práctica resulte más sencilla y otros en los que parezca costar un poco más.
Eso también forma parte del aprendizaje.
Lo importante es la continuidad.
Cada Pausa de Calibración fortalece progresivamente tu capacidad para observarte, regularte y responder con mayor claridad a cómo se encuentra tu sistema en cada momento.
Preparación para el Día 2
La práctica de hoy no termina aquí.
Mañana volveremos a utilizar exactamente esta misma base.
No comenzarás desde cero.
Simplemente incorporaremos un nuevo componente sobre lo que ya construiste hoy.
Con el paso de los días, esta secuencia comenzará a resultarte familiar y cada vez necesitarás menos instrucciones para realizarla.
Mañana incorporaremos la percepción del peso del cuerpo y la acción de la gravedad, manteniendo exactamente la misma base que construiste hoy.
Ruta 🟢 · Sistema Equilibrado
Si hoy sentís que llegás con una sensación de estabilidad y buena disposición para practicar, sin una sensación marcada de aceleración o cansancio, buscaremos aprovechar ese estado para profundizar la calidad de la atención.
Objetivo específico de esta variante
Si hoy sentís que llegás con una sensación de estabilidad y buena disposición para practicar, sin una sensación marcada de aceleración o cansancio, buscaremos aprovechar ese estado para profundizar la calidad de la atención.
No intentaremos modificar la respiración.
No intentaremos producir un estado diferente.
El objetivo será aprender a observar con mayor precisión la experiencia del cuerpo, desarrollando una atención cada vez más estable.
Prepará tu postura
Antes de comenzar, prepará tu postura.
- Sentate de una forma cómoda y estable.
- Apoyá ambos pies completamente sobre el piso.
- Permití que la pelvis descanse naturalmente sobre la silla.
- Colocá la columna, junto con el cuello y la cabeza, en una línea vertical no forzada.
- Si necesitás apoyar la espalda, al menos evitá apoyar la cabeza.
- Apoyá las manos sobre los muslos.
- Dejá que la columna crezca suavemente hacia arriba, sin rigidez.
- Aflojá los hombros.
- Soltá la mandíbula sin hacer fuerza.
- Tomate unos segundos para reconocer que encontraste una postura estable.
Cuando estés listo, continuá con la siguiente etapa.
Respiración de calibración
Durante aproximadamente 4 respiraciones, simplemente observá cómo el aire entra y sale de forma espontánea.
No intentes hacerlo más lento.
No intentes hacerlo más profundo.
No intentes modificar el ritmo.
Simplemente observá.
Si te resulta natural, registrá la temperatura del aire al ingresar por las fosas nasales y cómo cambia ligeramente al salir.
No hace falta concentrarse con fuerza.
Solo permanecer presente.
Cuando completes las cuatro respiraciones, continuá.
Atención de calibración
Sin modificar la respiración, ampliá ahora la atención para registrar simultáneamente tres referencias.
Observá:
- El contacto de ambos pies con el piso.
- El apoyo de la pelvis sobre la silla.
- El movimiento natural de la respiración.
Permití que la atención permanezca unos instantes sobre estas tres referencias al mismo tiempo.
Si aparecen pensamientos, simplemente reconocelos.
No luches contra ellos.
No intentes eliminarlos.
Volvé tranquilamente a sentir el cuerpo.
Cada regreso fortalece la atención.
Permanecé así durante aproximadamente cinco respiraciones.
Chequeo de calibración
Tomate unos segundos para observar cómo termina tu sistema en comparación con el momento en que comenzaste.
No intentes analizar el resultado.
Simplemente registrá tu estado actual.
¿Cómo terminás la práctica?
No siempre el progreso ocurre en línea recta.
Habrá días en los que la práctica resulte más sencilla y otros en los que parezca costar un poco más.
Eso también forma parte del aprendizaje.
Lo importante es la continuidad.
Cada Pausa de Calibración fortalece progresivamente tu capacidad para observarte, regularte y responder con mayor claridad a cómo se encuentra tu sistema en cada momento.
Preparación para el Día 2
La práctica de hoy no termina aquí.
Mañana volveremos a utilizar exactamente esta misma base.
No comenzarás desde cero.
Simplemente incorporaremos un nuevo componente sobre lo que ya construiste hoy.
Con el paso de los días, esta secuencia comenzará a resultarte familiar y cada vez necesitarás menos instrucciones para realizarla.
Mañana incorporaremos la percepción del peso del cuerpo y la acción de la gravedad, manteniendo exactamente la misma base que construiste hoy.
La repetición será la que transforme esta práctica en una habilidad.