🦴 Rigidez cervical
La rigidez cervical se manifiesta como una sensación de falta de movilidad, dureza o dificultad para mover el cuello.
Puede aparecer de forma progresiva o repentina y suele acompañarse de dolor, tensión y sensación de “cuello bloqueado”.
🔎 ¿Cómo suele manifestarse?
- Dificultad para girar o inclinar la cabeza.
- Sensación de cuello duro o cargado.
- Limitación del movimiento cervical.
- Molestias al despertar o al final del día.
🦴 Relación con la columna cervical
La rigidez suele estar asociada a una disminución de la movilidad cervical y a un aumento del tono muscular.
Posturas sostenidas, sobrecarga mecánica y estados de alerta del sistema nervioso pueden contribuir a esta condición.
La rigidez no siempre indica daño estructural, sino una respuesta de protección del sistema.
🧠 Sistema nervioso y protección
El sistema nervioso puede aumentar el tono muscular como mecanismo de protección frente a estímulos percibidos como amenazantes.
Esto puede generar una sensación de bloqueo o rigidez persistente en el cuello.
🔄 Síntomas que suelen coexistir
- Dolor cervical persistente
- Cefaleas o presión en la cabeza
- Hormigueos y adormecimientos
- Ansiedad y estado de alerta
📌 Una mirada integradora
Abordar la rigidez cervical únicamente desde el estiramiento o el masaje puede dar alivio parcial.
Integrar movilidad consciente, postura y regulación del sistema nervioso permite un abordaje más completo.