Sí. El enfoque no busca forzar la columna ni “acomodar” huesos. Cuando hay artrosis, desgaste u osteofitos, el hueso no vuelve atrás. Los osteofitos se forman por fricción y mala mecánica, y no desaparecen.
Lo que hacemos es mejorar la mecánica corporal, crear más espacio funcional entre las vértebras, reducir la compresión y evitar que el proceso siga avanzando. Al reorganizar músculos, postura y respiración, el cuello deja de defenderse y muchas molestias disminuyen.
También es aplicable cuando existen protrusiones, hernias o cirugía recomendada, ya que trabajamos las compensaciones que generan sobrecarga y compresión nerviosa.